CINTURA DESPUES DE LOS CINCUENTA

A los cincuenta años, el ser humano comienza a disminuir su estatura, hay un mayor desgaste articular, los músculos que rodean la columna lumbar pierden la elasticidad natural, la agilidad y la movilidad ya no es la misma, en otras palabras, la declinación en su conjunto ha comenzado.

El desgaste articular a esta edad, es una condición natural del ser humano, de aquí en más el avance será progresivo e inexorable, siempre y cuando permitamos que así sea y esto dependerá de la agresión contra nuestro cuerpo que la época en que vivimos nos impone.

En la vida actual se exige mayor trabajo y menos distracción física y para una columna es tan malo el sedentarismo como la sobrecarga al hacer ejercicios “desesperados” para recuperar el tiempo perdido.

Pero vayamos con calma y primero entendamos como se llega a una situación de deterioro articular. A esta edad los discos intervertebrales se van secando, en la juventud los discos mantienen su consistencia acuosa, hidratada, si usted pudiera tomar entre sus dedos un disco, sentiría lo mismo que si tuviera un trozo de gelatina concentrada, imagínese esa gelatina con menos agua día tras día, algo así como el dulce de leche cuando se azucara, en estos casos la función de amortiguador hidráulico que tiene que cumplir, deja de funcionar con las consecuencias que eso equivale; para esto no hay soluciones porque no se puede rehidratar un disco, se ha enfermado, secándose y es suficiente, nunca más volverá a tener la consistencia con la que nació; si se puede recurrir a una gimnasia que logre mantener los otros discos y los que se secaron con buena lubricación, también no se debe sobrecargar las articulaciones con esfuerzos excesivos como los que suceden con aparatos en los gimnasios que los cargan con pesos inadecuados.

Respecto al desgaste del cartílago, estos sufren desintegraciones bioquímicas y del roce de una vértebra con otra va produciendo una abrasión, cual si fuera un papel de lija en el que cada movimiento es un sufrimiento articular, esta artrosis, con sus consecuentes picos de loros, está influenciada por diversos factores: clima, alimentación, caracteres hereditarios, étnicos, etc, y para esto la ciencia farmacológica brinda la alternativa de medicaciones que endurecen los cartílagos, haciéndolos más resistentes al desgaste; estos medicamentos se venden en cualquier farmacia y se los podrá prescribir su traumatólogo de confianza.

Respecto de los músculos, estos también se deterioran, se va perdiendo elastina para llenarse de colágeno con lo cual los desgarros pueden aparecer más frecuentes, por tal motivo se deberá ser más cuidadoso, elongar más de la cuenta cuando haga falta y no querer ser un héroe empujando un coche, levantando cosas pesadas o intentar atravesar el umbral de una casa llevando a una novia en brazos. En definitiva, si es consciente, hace las consultas pertinentes y periódicamente ejercita su esqueleto, tendrá columna para rato, las posibilidades son muchas y están a su alcance, inténtelo, una larga vida lo está esperando.

PROMO NOMINADO SIN DOLOR 2018

Sin Dolor – Nominado a los premios Martín Fierro de cable 2018

Programa Sin Dolor (Nominado a los premios Martín Fierro de cable 2018 como mejor programa de salud) conducido por el Dr. …